El pasado martes 26 de noviembre, el Teatro Real Carlos III acogió una gala muy especial que quedará en la memoria de todos los asistentes. Con un lleno absoluto y un ambiente cargado de emoción y recuerdos, ARANCINE rindió homenaje a los cortometrajes y equipos creativos de los años 90 de Aranjuez, rescatando el espíritu pionero y la pasión de aquella generación de cineastas ribereños.

Fotografías de Luisja Durán y Eduardo López

La velada arrancó con un sorprendente flashmob a cargo de los bailarines de LAD Dance Studio, que sorprendieron al público en la entrada del teatro, marcando el tono festivo y dinámico de la noche.

Una vez dentro, las luces se apagaron para dar paso a la Orquesta de Cámara Intermezzo, que hizo vibrar a todos los presentes con un repertorio de bandas sonoras inolvidables: La La Land, Cinema Paradiso y La Misión, entre otras, transportando a los espectadores a la magia del cine. Una magia que, lamentablemente, no puede disfrutarse habitualmente en Aranjuez, ya que desde 2013 la ciudad no cuenta con salas de cine.

El momento más emotivo de la gala llegó cuando, en plena actuación de la orquesta, la pantalla del escenario proyectó fragmentos de aquellos míticos cortometrajes ribereños grabados en los años 90. Fue posible gracias a la generosa colaboración de Rafael Izquierdo, vecino de Aranjuez, apasionado del cine y con una larga trayectoria en el campo audiovisual. Rafael no solo ha preservado esas cintas, sino que en su día colaboró activamente para que esos cortometrajes pudieran llevarse a cabo, convirtiéndose en parte esencial de la historia cinematográfica de nuestra ciudad. Durante la proyección, se rindió un homenaje muy especial al director ribereño Daniel Moreno, fallecido en 2018. Sus imágenes rodando en aquellos años se proyectaron mientras la orquesta interpretaba en directo el tema principal de Cinema Paradiso, arrancando lágrimas y aplausos de un público entregado. Además, su hermano, Luis Moreno, que no pudo estar presente en la gala, envió un emotivo vídeo a modo de discurso en el que recordó con cariño y admiración la trayectoria y la pasión de Daniel por el cine, emocionando aún más a los asistentes.

Tras este sentido homenaje, los presentadores de la gala —Javier Jiménez, Carmen Garrido, Luna Frax y Javier Valverde, todos ellos parte del equipo creativo y organizador del festival— subieron al escenario para continuar la velada. Fue entonces cuando se desató la magia de la performance, que trasladó al público a los años 90: a esos días de instituto en los que un grupo de jóvenes soñaba con el cine y rodaba sus primeras historias en formato vídeo. Javier Jiménez y Carmen Garrido, vestidos como en aquellos años —con vaqueros, camisetas y detalles que evocaban la moda de la época— evocaron la estética y el espíritu de aquella generación de cineastas ribereños. Por su parte, Javier Valverde salió al escenario sosteniendo una cámara de vídeo VHS auténtica, de aquellas que se usaron en los rodajes de esos cortometrajes y que, como detalle especial, había cedido Rafael Izquierdo para la ocasión. Fue un momento lleno de emoción y complicidad, que permitió al público revivir la pasión y la ilusión con la que se rodaron aquellas primeras historias en Aranjuez.

Javier Valverde, Carmen Garrido y Javier Jiménez bajaron al patio de butacas para presentar y dar un merecido aplauso a algunos de aquellos jóvenes cineastas, hoy adultos y con trayectorias diversas: Germán Sancho, David Moreno, Pilar López, Miguel Ángel Ugidos "Blocky", entre otros.

A continuación, se proyectaron cinco cortometrajes ribereños realizados en aquellos años 90 y 2000, todos en formato vídeo: El Otro Lado (Javier Jiménez), Noche de Paz (Germán Sancho), Perre (David Moreno), Mosca (Sergio Colastra) y La Hora de los Pájaros (Daniel Moreno). Aunque Sergio Colastra no pudo estar presente físicamente —ya que actualmente reside en Nueva York—, envió un emotivo vídeo saludando y agradeciendo al festival. En su nombre acudió Ángel Tuset, director artístico del cortometraje, quien compartió algunas palabras y recuerdos de aquella inolvidable experiencia.

Tras la proyección, se celebró un enriquecedor coloquio en el que los propios directores, junto a Carmen Garrido —actriz de muchos de aquellos cortometrajes— y Javier Valverde, coescritor de La Hora de los Pájaros, compartieron anécdotas y experiencias sobre aquellos rodajes. Fue un espacio lleno de cercanía y complicidad con el público, donde se rememoraron las dificultades técnicas, el entusiasmo y, sobre todo, la tremenda ilusión que impregnaba el cine ribereño en aquellos años.

Como broche final, los bailarines de LAD Dance Studio volvieron al escenario para despedir la gala con una coreografía vibrante que dejó a todos los presentes con una sonrisa y un gran recuerdo.

Fue, sin duda, una tarde de cine, música y emociones, que puso en valor el legado cultural de Aranjuez y el amor por el cine que sigue vivo gracias a ARANCINE.